Seguro que lo has vivido. Necesitas renovar la foto de tu perfil profesional y acabas sacándote un selfie con buena luz. O usas esa foto de hace tres años que ya no te representa. O peor… tienes una sesión de fotos pendiente desde hace meses y cada vez que lo piensas, la pospones.

¿Sabes por qué pasa esto? Porque mostrarte tal como eres da vértigo. Y porque hay tanta presión por «salir bien» que acabamos paralizados. Pero déjame decirte algo, tu foto de perfil no es solo una imagen. Es la primera conversación que mantienes con alguien que aún no te conoce. Es lo primero que ve un cliente potencial antes de leer tu biografía profesional. Es la cara que pones a tu trabajo, a tu propuesta, a tu manera de hacer las cosas.

Y no, no necesitas parecer alguien que no eres. Justo lo contrario.

Lo que necesitas son retratos que cuenten quién eres de verdad. Que transmitan tu manera de trabajar, tu energía, tu personalidad. Porque cuando tus imágenes son auténticas, conectan. Y cuando conectan, la gente confía. Y cuando confían, eligen trabajar contigo.

Llevamos más de 25 años fotografiando personas en Barcelona Photographer. Y si algo hemos aprendido en todo este tiempo es que los mejores retratos no son los más perfectos. Son los más reales.

Qué hace que un retrato sea «auténtico» en el contexto de marca

Un retrato auténtico no es aquel donde sales sonriendo. Es ese donde se te ve tal como eres cuando trabajas en lo tuyo. Donde tu mirada dice algo. Donde tu postura transmite tu actitud. Donde alguien que no te conoce puede intuir cómo sería trabajar contigo.

Piensa en esto, ¿A quién quieres atraer? Si eres terapeuta y trabajas con un enfoque calmado y empático, tu retrato debería respirar esa misma calma. Si eres creativo y tu fuerte es romper moldes, tus fotos deberían tener ese punto diferente. Si lideras equipos con energía y cercanía, eso tiene que verse.

Lo que mata la autenticidad no son las imperfecciones. Es la pose forzada. La sonrisa de catálogo. El fondo neutro que no dice nada. Esa sensación de «esto no soy yo».

Y lo importante es que no existe un único estilo correcto. Lo que funciona para un abogado corporativo no funciona para un coach de vida. Lo que transmite un arquitecto no es lo mismo que lo que necesita comunicar una diseñadora de moda.

Lo único que importa es que seas coherente contigo. Que cuando alguien vea tu foto y luego te conozca en persona o lea tu contenido, sienta, «Sí, es justo como me lo imaginaba».

Porque eso es la autenticidad. Ser reconocible. Ser tú, pero en tu mejor versión.

Retratos auténticos para tu marca personal

Preparación antes de la sesión

Aquí empieza todo de verdad. Y estos pasos previos son lo que va a hacerte notar la diferencia entre «tengo unas fotos decentes» y «tengo unas fotos que me representan de verdad».

Lo primero que hacemos cuando alguien contacta con nosotros es escuchar. Y no, no es un trámite. Para Katherin Wermke, fundadora de Barcelona Photographer, y su equipo de fotógrafos en Barcelona, es clave saber quién eres, qué haces, y qué quieres transmitir. Cuál es tu historia. A quién te diriges. Qué te hace diferente.

Porque con esa información es cuando empezamos a idear cómo fotografiarte.

Luego planificamos juntos. Elegimos la localización que tenga sentido para ti. Puede ser tu espacio de trabajo (que dice muchísimo de ti), nuestro estudio, un rincón de Barcelona que te inspire, o ese lugar que forma parte de tu día a día. No hay opciones mejores o peores, solo opciones que te representen o no.

El vestuario es otro punto importante. Y no hace falta que te compres nada nuevo. Se trata de elegir prendas con las que te sientas tú. Cómodo. Seguro. Esas prendas que te pones cuando tienes un día importante y quieres sentirte bien. Por lo general recomendamos colores sólidos, evitar estampados muy llamativos y elegir texturas que funcionen en cámara. Pero sobre todo, que sea tu estilo.

Ahora hablemos de lo que nadie cuenta, el estado emocional. Llegar nervioso, cansado o con la cabeza en otra parte se nota. Y mucho. Por eso te pedimos que llegues descansado, que te tomes ese día con calma, que vengas con una actitud abierta. Esto no es un examen. Es un momento para mostrarte.

Y si tienes inseguridades con tu imagen (todos las tenemos), cuéntanoslas. No para juzgarte, sino para trabajar con ellas. Saber qué ángulos te favorecen, cómo dirigir tu postura, dónde poner la luz para que te veas bien. Nuestro trabajo también es que te sientas bien durante la sesión y con el resultado.

Retratos auténticos para tu marca personal

Dirección en la sesión: poses, lenguaje corporal, cercanía

El día de la sesión es donde todo lo anterior empieza a cobrar vida. Y aquí es donde nuestra experiencia cuenta de verdad.

No te vamos a pedir que te pongas rígido como un maniquí. Ni que mires a cámara todo el tiempo con esa sonrisa congelada. Lo que hacemos es crear situaciones naturales donde tu cuerpo y tu expresión fluyan.

El lenguaje corporal lo dice absolutamente todo. Una postura abierta transmite confianza y cercanía. Cruzar los brazos puede leerte como distancia (aunque a veces funciona si es parte de tu personalidad). Inclinar ligeramente la cabeza aporta cercanía. Mirar directamente a cámara genera conexión inmediata. Mirar fuera de cuadro crea otro tipo de energía.

Y todo esto lo vamos probando durante la sesión. Porque cada persona es diferente y lo que funciona para uno no funciona para otro.

Hablamos contigo, te hacemos preguntas, te movemos por el espacio, te proponemos situaciones. «Mira hacia allí como si estuvieras pensando en tu próximo proyecto». «Muévete como si estuvieras buscando algo en tu mesa». «Apóyate aquí y respira». No son poses estudiadas, son acciones que provocan gestos naturales.

Si estamos en tu espacio de trabajo, mejor. Porque ahí es donde te sientes en tu elemento. Hacemos que interactúes con tu entorno. Si trabajas con ordenador, te fotografiamos trabajando. Si tienes herramientas, las usamos. Si hay objetos que te definen, aparecen en el encuadre.

También jugamos con los planos. Un primer plano capta tu mirada y tu expresión. Un plano medio te muestra de cintura para arriba, perfecto para perfiles profesionales. Un plano más abierto cuenta tu historia con el contexto.

Y te enseñamos las fotos durante la sesión. En tiempo real. Para que veas cómo estás saliendo, para que te relajes al comprobar que todo va bien, y podamos ajustar lo que haga falta. Este feedback inmediato hace que la sesión sea mucho más eficiente.

Te vas a olvidar de que hay una cámara. Te vas a sentir cómodo. Vas a ser tú. Ahí es donde ocurre la magia de verdad.

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Edición con propósito: color, tono, coherencia visual

La sesión termina, pero nuestro trabajo no. Ahora viene la edición, que es donde refinamos todo para que tus imágenes tengan ese toque profesional sin perder naturalidad.

Pero ojo, editar no es convertirte en otra persona. Es potenciar lo que ya está ahí. Pulir. Ajustar. Hacer que la técnica esté al servicio de la autenticidad, no al revés.

Trabajamos la luz para que tu rostro tenga la luminosidad adecuada. El color, para crear una atmósfera coherente con tu marca. El contraste, para dar profundidad a la imagen sin pasarnos. Y eliminamos distracciones del fondo, pequeñas imperfecciones, elementos que restan en lugar de sumar.

Lo esencial de nuestra edición es mantener la coherencia visual. Si vas a usar varias fotos en tu web, en LinkedIn, en Instagram, todas tienen que hablar el mismo idioma. Misma temperatura de color, mismo estilo de edición, misma vibra. Esto es lo que hace que tu imagen de marca sea reconocible y profesional.

Retratos auténticos para tu marca personal

Cómo usar esos retratos (web, redes, prensa)

Ya has hecho tu sesión de fotografía de marca personal, ¿Ahora qué haces con las fotografías?

Tu página web es tu casa online. Y tu retrato en la sección «sobre mí» o «quién soy» es una de las primeras cosas que la gente busca. Quieren verte. Ponle cara a tu proyecto. Usa un retrato cercano, profesional, que transmita confianza. Y si tienes varias fotografías de retrato profesional, úsalas en diferentes secciones para dar vida a tu web.

Por supuesto, también actualiza tus fotografías profesionales en plataformas online como LinkedIn, Instagram, Facebook, y otras plataformas importantes para tu sector. Y para darte a conocer al mundo.

Y úsalas. De verdad. Invierte en una buena sesión de fotografía de retrato profesional y luego exprime ese material. En tu newsletter, en tus posts, en tu web, en tus propuestas comerciales. Estas imágenes son una inversión en tu marca personal. Aprovéchala.

Retratos auténticos para tu marca personal

Trabajar con Barcelona Photographer para sacar tu mejor retrato

Llevamos más de 25 años en esto. Cada semana fotografiamos a profesionales como tú. A emprendedores que arrancan su proyecto, a consultores que renuevan su imagen, a creativos que necesitan mostrar quiénes son, a ejecutivos que buscan humanizar su perfil. Cada persona es un mundo. Y eso es lo que nos gusta.

Nuestro equipo de fotógrafos en Barcelona, liderado por Katherin Wermke, entiende que un buen retrato va mucho más allá de apretar un botón. Se trata de conexión. De empatía. De crear un espacio donde te sientas cómodo siendo tú mismo. Porque solo ahí salen las fotos que realmente importan.

Cuéntanos tu proyecto, tus dudas, tus miedos si hace falta. Estamos aquí para ayudarte a encontrar tu mejor retrato. Ese que cuando lo veas dirás «Sí, este soy yo».

Escríbenos y pide tu presupuesto.